Pasaba por Chinchiná, rumbo a Armenia, por azar, por locura, por costumbre; algunos dirían que por nada, pero siempre es por algo, los que dicen que no saben, siempre saben pero no quieren hacer pública su intención. En fin, en medio del pensar constante de los que sobre piensan, recordaba a los demonios internos, recordaba las etapas, muchas cubiertas y seguramente algunas por aprender; cuando nacen atormentan, día y noche, noche y día, en la noche producen insomnio con recuerdos y con 'hubieras', en el día intentando dormirte mientras manejas o caminas por un acantilado (como cualquier miércoles en la mañana). Con el tiempo te acostumbras a ellos, sacas cayos y dejan de lastimarte, ahí empieza algo interesante, empiezas a entender sus gruñidos, lentamente toman sentido, vas reconociendo que si bien parecía que alguien los trajo o los dejó, en realidad estaban en ti, simplemente esa persona supo encontrar el interruptor adecuado y entonces ya no son invasores, son viejos compañeros, casi hijos, carne de tu carne, mente de tu mente. Entonces los puedes acoger con amor, hasta el punto de hacer un grupo de apoyo con ellos, sentados alrededor de un café o algo así (cerveza no, por favor, ya sabes como son cuando se dejan llevar de los excesos) ahí te aconsejo que aprendas bien sus palabras para que puedas descifrar las ideas que ocultan a plena vista pero no dicen porque solo lo aceptarás si las descubres.
Luego de este proceso que puede tomar años o en el peor de los casos quince minutos, conocerás su dolor que en el fondo es una fuerza que ellos podían mediar pero en el.fondo es tuya, tú se la diste, de ti nacieron, es tu fuerza, y entonces llega una claridad, por fin se convierten en tus aliados, ese que tanto temías ahora es tu aliado, es el que te respalda, te guía en la oscuridad, el pobre nació en ella, la conoce mejor de lo que tu conoces tu propia historia; todos y cada uno tienen una enseñanza y un poder, y ahora son los que te mantienen seguro. Puede que lleguen nuevos, no son precisamente edición limitada, no, pero ya tendrás un grupo que te respalda, te acompaña y te guía para lograr con este nuevo compañero lo que ya hiciste con los anteriores.
Nunca debemos olvidar que un demonio antes fue ángel, cayó y se llenó de inmundicia pero con el amor adecuado puede volver a ser ángel.
Dosquebradas 26/08/2023
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