Son las 7:38 en la mañana del 31 de enero de 2024, a este momento llevo casi 5 meses sin escribir, han sido días extraños. Hoy me trae un sueño, un sueño con una bicicleta, estoy en la enea o algo parecido, la enea mezclada con la carrera 40 con calle 69 en malabar, (69 no lo entenderán) en un momento aparecen dos personas y me chocan en la bicicleta, uno se enreda en mi llanta trasera y la otra en la llanta delantera, por algún motivo la bicicleta no se daña en las ruedas, pero sí en el sillín, este desaparece y en su lugar me quedan dos manubrios, uno en su lugar y el original queda suelto en medio de mis piernas donde con dificultad logro sostenerlo mientras sigo manejando con la idea firme de volver a casa por la panamericana pues “estoy en la enea”, en un momento llego a una colina muy pronunciada, de golpe, una rampa, la intento subir la primera vez y no lo logro, debo tomar impulso, en el segundo intento mi búsqueda de impulso se encuentra con un resto de arena en el piso, la tracción se interrumpe y mi intento no funciona, me ubico de nuevo, me fijo en el piso para evitar la arena me fijo en una línea recta para que mi momento angular sea el máximo posible y me lanzo, y lo logro, me inunda la satisfacción, hace mucho no sentía algo así. Al estar en la parte superior llega el punto donde debo continuar pero la calle se convierte en un acantilado que da al antejardín de una casa muy vieja donde viven una madre loca y su hijo de unos 50 años, quien a pesar de ser buena persona se nota deteriorado en su calidad mental (algo me dice que puede ser un psicópata, además es Nicolas Cage, buen tipo, pero trastornadito) el me ve, me conoce, y me dice que sí, que puedo pasar por su casa pero haciendo mucho silencio para que su madre no se despierte, que me va a ayudar a pasar la bicicleta, Iniciamos la tarea, pero justo cuando estoy a punto de llegar al piso luego de que el tipo me reciba la bicicleta, la madre despierta y en medio de gritos llega otro momento, son ellos en ese mismo sitio, pero son jóvenes, están el padre, la madre, dos hijas y el hijo que me conoce, en un ritual extraño el padre y la madre lo obligan a beber algo muy denso parecido al café en leche, los obligan a beber demasiado y a reír, hay otras bebidas, botellas de gasoesa litro llenas de agua tónica, el ritual consiste en saciarlos hasta vomitar, todos deben estar entre la.risa y vómito, el padre fue el qué impuso el ritual, en medio del sueño lo sé, y en ese momento me doy cuenta que el psicópata, el hijo, si bien nada lo excusa de ser un psicópata, simplemente es el resultado de otro proceso, en su crianza nu hubo amor, si no te muestran el amor no lo vas a reconocer, es un idioma, si nunca te han hablado ese idioma en tu crianza y en tu crecimiento, no lo a reconocer, y tu forma de conectar o por lo menos contactar con otros será desde los lenguajes que sepas hasta ese momento.
P.D.: recordé también mi bicicleta de la adolescencia, en la que me iba solo por todos lados y apenas hasta hoy entiendo que lo hacía para inculcarme la visión de excluido que creía me correspondía, pero que me permitía estar alejado de los buses donde había más gente, solo quería evitar gente, quería evitar a los “adultos” , una vez luego de llevarle el almuerzo a mi padre al sector de la enea y señor muy amable se ofreció a llevarme de vuelta a casa, yo me subí, y el tipo me estuvo tocando, me agarraba el brazo y se aprovechaba para tocarme la entrepierna, otro recuerdo que guardé mucho, una vez lo comenté no recuerdo con quién y fue como si una corriente de viento hubiera pasado, a nadie le importó, luego vi “evangelion” y me confirmaron “a nadie le importan los sentimientos de los hombres” dijeron y me quedo muy claro, luego en 2001 o 2002 iba en la buseta y un tipo se me sentó lado, y llevaba un bajo y el tipo me abordó y empezó a decirme que los hombres le parecían hermosos, en especial los hombres de pelo largo, “deberíamos ser amigos decía” simplemente me bajé en la de la presentación, cuando me paré para bajarme el tipo “me agarró el culo” simplemente me largué. De niño la muerte de mi abuelo mi abuelo me dió muy duro, mi letra nunca fue buena, quería, necesitaba llamar la atención, no funcionó, luego con lo de “G” (no voy a decir el.nombre, no se lo merece) mi rendimiento académico se esfumó, era el peor estudiante, no hice tareas, no era bueno en nada, pero todos sabían que era el más inteligente, que nunca es capaz de desarrollar todo su potencial porque todavía anda esperando que sus sentimientos de hombre le importen a alguien. Ahora en medio del llanto, me asumo como el adulto que me hubiera gustado encontrar cuando era niño y abrazo y beso a ese niño para cuidarlo y darle el lugar seguro y amoroso que tanto tiempo ha necesitado.
Manizales 31/01/2024
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