Jirafas de "progreso" en el horizonte, En su escuálida forma sólo se ve el supuesto del mejor mañana, tan solo la muerte de viejas formas de habitar, muere el barrio, el vecino es de toda la vida. Pasamos de la pradera a la colmena; ahora humana, mientras los antiguos habitantes de las colmenas se extinguen en un silencioso murmullo, desaparecen, y con ellos también una esperanza de vivir.
En la falsa utopía de cemento me pierdo en la distopía. La ciudad no es objeto de cordura, más aún cuando ella misma es un delirio paranoico que renuncia a la realidad de habitar en nuestro verdadero entorno.
Manizales. 01/08/2021.
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